El término Capitoné, tan utilizado en decoración, tiene su origen en la palabra francesa capitonner, que significa “acolchar” y hace lógicamente referencia a la técnica empleada, sobre todo, para tapizar muebles y así conseguir una consistencia más confortable.

Tradicionalmente hemos visto aplicado el capitoné en cabeceros de capa, sillones y sofás, pero ahora también ha saltado a la moda y podemos encontrarlo en bolsos o complementos, zapatos e incluso algunas prendas de ropa.

Algo de historia

Comenzó a aplicarse en los asientos de carruajes, tanto para transportar personas como muebles o objetos delicados, que con el delicado acolchado garantizaban el transporte seguro. De ahí, en el S. XVI, pasó a la decoración, aplicándose la técnica del capitoné a sofás y sillones, siendo un símbolo de estatus, no solo por la comodidad que ofrecía si no por la técnica, que requería de manos expertas y de horas de labor.

La aplicación del capitoné consistía en forrar el sofá o el sillón con una capa de acolchado sobre la que se tapizaba con una tela ornamental y se sujetaba con botones o clavos. Requería por tanto de grandes cantidades de tejido y de altas dosis de pericia para generar un sistema regular de arrugas, tan características de esta técnica.

En el S. XIX seguía siendo símbolo de estatus en decoración y encontramos sofás de capitoné, sillones, taburetes y bancos, con acabados en telas brocadas, terciopelos o piel.

Posteriormente, la técnica se abandonó (no se encontraban artesanos especialistas y se requería mucha inversión en tejido) y se adaptó, haciéndose popular el falso Capitoné, que requería menos tejidos, al ser cuadrados de tela unidos en forma de rombo y que se aplicaban justo a la medida necesaria y requería menos pericia ya que de por si, formaba menos arrugas en el tejido.

Uno de los modelos más célebres de sofá en capitoné es el inglés Chester, o Chesterfield, que se popularizó a finales del S. XIX y del que encontramos diversos modelos en la tienda online de decoración nórdica, industrial y vintage MisterWils.

En los años 40 y 50 se modernizó, y se introdujo especialmente en piel, haciéndose muy popular el sofá Chester en esta época y sillas y sillones a juego y combinándose con otros muebles de estilo Mid Century.

Si quieres apostar por este tipo de sofás, encontrarás también en la sección vintage de la tienda de decoración MisterWils una buena selección de mobiliario Mid Century para combinar con tu sofá Chester.

¿Cómo nos gusta combinarlo en Decoración Vintage?

Con un estilo marcadamente industrial e inglés. Apostando por el sofá Chester en todas sus versiones y variantes y sabiendo que es un estilo que carga mucho los interiores, por lo que hacerlo acogedor y ligero será la clave para equilibrarlo.

Con un punto actual. Un sofá Chester en un espacio nórdico, ¿por qué no?

Perfecto para restaurantes que quieren apostar por el estilo y el lujo y cafeterías que quieren añadir estilo casual y se manfiestan a favor de la slowlife. Hablarán de ti y de tu sofá, donde disfrutaron de una copa al más puro estilo inglés o de un café vintage en tu sofá.

¿Con qué modelos de muebles en capitoné de MisterWils nos quedamos?

Banco Murano

En capitoné, ligero y clásico

Sofá Dimple Curry

En capitoné y el color de la temporada

Sofá Chester

Un clásico, un must de la decoración vintage

Denver 3pl

En capitoné, a juego con el sofá Denver

Denver Black

El sofá Denver Black, en capitoné y terciopelo negro

Puff Abbie

De estilo vintage en capitoné y en piel sintética